¿Cómo compartir una casa con amigos?

Compartir una segunda residencia con colegas crea vínculos más firmes y duraderos, pudiendo salir de ahí cosas increíbles. Por ejemplo, Kubik nació en una casa compartida con amigos, en la sierra de Madrid. Allí los fundadores decidimos crear una herramienta que facilitaría las cosas a la hora de compartir.

En este post os contaré (yo, Jota Aronak, CEO de Kubik) las conclusiones, ideas y consejos extraídos en más de 5 años compartiendo una casa de campo y una de playa con diferentes amigxs.

¿Qué beneficios tiene compartir casa con amigos?

El ahorro

No hay duda del gran ahorro que supone alquilar una casa entre 6 personas. En mi caso, una de las casas que tengo a una hora de la ciudad cuesta tan solo 450€ al mes y hemos redondeado a 600€ para tener dinero para gastos todos los meses. Cada persona paga 100€ al mes. Sí, es barata, pero la casa no es un lujo sino una casa de campo con tres habitaciones, un gran jardín, un huerto y rodeada de ríos, montañas y paisajes increíbles. Tenemos una nevera destinada únicamente a cerveza, vino y chuletones. Un garaje lleno de bicis, motos, barcas, tiendas de campaña, raquetas y decenas de cacharros que compartimos y que usamos cuando nos apetece.
Compartimos los gastos de todo, desde la sal, al electricista cuando tiene que venir a arreglar algún cable.
El ahorro que supone compartir es, sin duda, el mayor beneficio de compartir una casa, pero no es el único.

Compartir la vida con amigxs

El dinero es importante, sobre todo cuando no abunda, pero lo que más valoramos de compartir una casa es el hecho de coincidir con los amigxs y poder pasar fines de semana en familia. Juntamos a los niñ@s en el jardín, cocinamos entre todxs con vinos y cervezas mientras nos contamos la vida; jugamos a juegos de mesa por la noche entre risas; hacemos rutas, paseos en bici y escapadas a los pueblos vecinos. Estas cosas nos unen y nos hacen más amigxs. Aprendemos una gran lección nosotrxs mismxs y se la enseñamos a nuestrxs hijxs: la convivencia.

Tener más por menos.

Puede que este beneficio esté implícito en el ahorro, pero quiero resaltar mi caso concreto. No soy rico, pero tengo todo aquello que quiero y necesito. Mi dinero me lo gasto bien y mis finanzas las tengo ordenadas y sé que compartiendo puedo tener mucho más. Gracias a esta manera de pensar y de gastar no solo puedo tener la casa de la montaña sino otra en la playa, una furgoneta camperizada para escapadas, una tabla de surf eléctrica, un equipo de snowboard… y muchas cosas que si no las compartiera con otras personas no las tendría. No solo por no derrochar mi dinero sino por llevar a cabo un consumo más responsable porque… ¿cuántas cosas te has comprado y has utilizado 2 o 3 veces? Pues eso.

Como veis, compartir con amigxs una segunda vivienda es posible y será cada vez más sencillo con Kubik, que te permitirá tenerlo todo por menos. Si quieres saber sobre otras utilidades de la app, visita estos artículos sobre cenas con amigos u organizar despedidas de soltera.

 

Contar un caso concreto puede ser muy bonito pero cada convivencia es un mundo. En esta entrada te contamos detalles más técnicos sobre compartir segundas viviendas con colegas, así como trucos para que todo vaya como la seda. 

¿Qué tipos de casa y alquileres hay?


Depende mucho de con cuantas personas decidas compartir y del presupuesto con el que contéis pero yo dividiría la elección en estas características clave:

Una casa con una habitación para cada unx en la que poder coincidir todxs a la vez.

Esto es una casa con 3, 4 o 5 habitaciones en la que cada pareja o persona tiene su propia habitación, con espacios comunes. Con esta opción podéis coincidir todxs a la vez y cuando alguna pareja o persona no quiere ir siempre puede dejar su habitación para que otrxs inviten a alguien. Se puede incluso tener una habitación extra para invitadxs.

Una casa para dividir las fechas y no coincidir todxs a la vez.

Esta puede ser una casa o apartamento más pequeño y más barato. No tiene porque tener muchas habitaciones puesto que no pretendéis coincidir todxs a la vez. Basta con tener un buen calendario donde repartir las fechas y tener la casa siempre disponible cuando queráis.

Alquilar y realquilar

Esta es una modalidad que podría servir para cualquiera de las casas citadas anteriormente. Tenemos la casa alquilada todo el año, dividís las fechas para disfrutar de ella pero también podéis definir un calendario para alquilar la casa a otrxs amigxs y conseguir reducir más aún el presupuesto. Os tenéis que hacer responsables de la limpieza, la entrega de llaves, seguro y evidentemente hablarlo con los caserxs para que no haya conflicto con este tema.

Rentabilizar y compartir la casa que ya tenéis.

No es raro que alguien tenga una casa en la playa o haya heredado la casa del pueblo de la abuela. Apenas la usa y le da pereza limpiarla , mantenerla y pagar los gastos. Pues bien ¿por qué no tratar de compartirla con otras personas para que los gastos de la casa y el mantenimiento se divida entre varias personas?
Llegad a un acuerdo y disfrutad de ella con vuestrxs amigxs.

 

Eventual

Esto ya es bastante común. Alquilar una casa de verano entre varios, por airbnb, booking o alguna plataforma. Suele haber líos con los pagos pero no deja de ser algo eventual que se resuelve cuando las vacaciones acaban.

Anual

Lo que creo más interesante es tener una casa durante todo el año a tu disposición porque de esta forma puedes conseguir importantes ahorros y sobre todo aumentar tu calidad de vida al disponer de esa casa tanto fines de semana como si pretendes escaparte entre semana a teletrabajar a la playa. Piensa que las casas que se alquilan solo por temporadas tienen unos precios por semana que equivalen a lo que costarían mensualmente si se alquilara durante todo el año.

Por ejemplo:

Casa en tarifa en temporada alta 850€ por semana. Esa misma casa durante todo el año 850€/ mes.

¿De qué cosas hay que hablar antes de hacer el Kubo?

Las personas somos complejas. La convivencia es algo complicado y esto lo sabrá cualquiera que haya pasado su juventud compartiendo pisos o de erasmus por el mundo. También cualquiera que viva en pareja e incluso cualquiera que pase su día rodeado de otras personas, ya sea en una oficina, una fábrica o el una universidad. De algún modo, todxs nos adaptamos a otras personas y ellas a nosotros.

En una casa alquilada entre varios amigxs esto debe potenciarse aún más y ser tolerantes y respetuosos con los demás del mismo modo que queremos que lo sean con nosotrxs. Por eso es determinante escoger bien a las personas con las que deseas compartir pero más aún hablar con ellas antes de hacerlo.

Lo mejor es hacer un contrato o acuerdo, y dejar asentadas las bases sobre las que decidís compartir. Os aseguro que al hacerlo se evitarán muchos problemas.

Objetivo

Lo primero es saber cuál es el objetivo o razón de cada uno al decidir alquilar la casa, no tiene porque ser el mismo pero sí deben ser compatibles entre ellos. Si una pareja quiere la casa para hacer fiestas con drogas, orgías y resacas monumentales tal vez no sea muy compatible con aquella que quiere la casa para escapadas tranquilas con los niños. O sí, siempre se puede encontrar un punto en común pero es mejor que estas cosas se hablen antes de empezar y que todxs acepten el motivo por el cual cada unx alquila la casa. Porque todos los motivos son válidos, solo hay que encajarlos entre sí.

Limpieza

Desde tiempos remotos en apartamentos compartidos con cucarachas, gatos, trozos de pizza resecos y compis de la uni este ha sido un gran tema de discusión. No suele gustarle a la gente eso de limpiar pero si se quiere tener una casa limpia hay que hacer algo para que esto sea posible.

– Cada uno limpia cuando deja la casa y hablar antes sobre lo qué significa la palabra “limpiar” para todos.

– Contratar a alguien que limpie por vosotros y pagarlo conjuntamente.

– El/ la que no quiere limpiar que pague a alguien que limpie por él/ella.

– Quien ensucia limpia. Si ensuciáis todxs limpiáis todxs.

– Os rotais por semanas o meses.

– Que pague más el que limpie menos.

Roturas

Las cosas se rompen, así es la vida. Contratar un seguro entre todos saldrá muy barato y evitará problemas pero hablar también de qué cosas se pueden romper por el uso y cuales porque alguno se haya pasado. ¿Si alguien decide hacer una fiesta en la casa y se rompe la TV de una patada?, ¿o si unx es aficionadx a fabricar dinamita y decide que es buena idea reventar el retrete con una prueba de concepto?

Gastos y control

Lo bueno de compartir entre varios es que los gastos generales también se comparten. Ya sea comprar un toldo para la piscina o el aceite de oliva. Pero llevad un control de gastos y decidir quién paga y desde dónde paga.

Los pagos, esta es la esencia de Kubik y también el eje central de todo uso compartido. Cada uno es un mundo y cada uno tiene una relación con el dinero muy diferente.

Hagámoslo fácil: Kubik.

Kubik, para que el dinero no lo tenga que adelantar nadie y se lleve un control de lo que se gasta. 

Una app para facilitar compartir.

Os explico como lo hago yo:

Tengo una cuenta que no uso y la he dejado para los gastos de la casa. (También se puede abrir una conjunta) A través de un Kubo con la gente que comparto casa me llegan todos los meses a la cuenta la mensualidad + los gastos extras que hemos determinado ( luz, agua, internet etc…) Todo lo tengo domiciliado a esa cuenta así que me olvido de absolutamente todo lo relacionado con los pagos. Lo que hace Kubik es cobrar a todxs para que cada mes, antes de que me cobren a mi, tenga el dinero en la cuenta por adelantado. Si aumenta o se reduce esa cantidad, la cambio en el kubo y listo.

Además, tengo una tarjeta asociada a esa cuenta, es una tarjeta digital por lo que cualquiera de la casa la puede tener en su applepay o googleplay y poder pagar desde esa tarjeta cualquiera de nosotros. Ya está. Tengo todos los gastos asociados a esta casa en una cuenta, con una tarjeta que usamos todos y no tenemos que hablar de dinero nunca más.

Tengo todos los datos y documentos relacionados con la casa en ese Kubo. Hacemos kubos eventuales para fiestas, eventos o para comprar material deportivo. Kubos para regalos de cumpleaños, para las suscripciones y para seguros e incluso para ahorrar.

También se puede hacer una cuenta común y que tanto el contrato de la casa como el del banco esté a nombre de todxs.

Kubik, no dentro de mucho, ofrecerá Kubos para este tipo de usos (HomeKube) que irán asociados a una cuenta bancaria con tarjeta virtual por lo que se podrá hacer esto sin necesidad de usar una cuenta bancaria de alguien.

También Kubik ofrecerá en su siguiente versión la posibilidad de añadir la cuenta del casero directamente para que el dinero llegue mensualmente a una cuenta ajena y evitar así un paso. Añadiremos también calendario y generador de condiciones de uso. Así que no os despegueis de la app porque pronto será un cañón en lo referente a este tipo de usos, consiguiendo desarrollar una app que integre todas las soluciones para gestionar el uso compartido de una casa o de lo que sea.

Delegar

Para poder disfrutar de la casa y de esos fines de semana y vacaciones que la aprovechareis es importante que desgloséis las muchas tareas de la casa y las tratéis de repartir entre tod@s.

Tened siempre dentro del Kubo enlace a todos los documentos y datos relacionados con la casa para que sean accesibles a todos y que cada cual pueda hacer uso de ellos.

Seguro. ¿Si hay algún problema y hay que llamarlo? ¿Quién lo hace?

Caserx. ¿Hay alguien que lleve la comunicación o la lleváis todxs?

Gastos. ¿Tenéis todxs acceso a la cuenta común ?

Compra. Si falta sal o detergente, ¿hay alguien encargado de comprarlo o tenéis algún método para decidir quién lo compra? ¿Tenéis una lista de la compra compartida?

Espacios

La casa puede ser grande, tener un garaje, un cuarto de invitados y cincuenta armarios o por el contrario ser muy pequeña y sin apenas espacio. No está nada mal que defináis qué espacios son de quién y para qué. Es muy común que una casa de campo acabe siendo un almacén de trastos y material que se utiliza poco en la ciudad. No pasa nada porque todos podréis usar esa bici o los skis que están en el garaje pero… cuidado que como alguno tenga síndrome de Diógenes tendréis que hacer de vez en cuando un mercadillo.

Repartid los espacios, armarios y decidid qué irá en cada sitio, eso os evitará de problemas en un futuro.

Reservas

Hablar de las reservas de la casa es importante y buscar un método como el g-calendar compartido o cualquier otro sistema que deje claro que alguien quiere la casa una fecha para algo en concreto. Está genial poder disponer de una casa para celebrar tu cumpleaños, llevarte a una cita u organizar una comida con los del trabajo para conocerlos en un entorno distinto.

Ordenar, limpiar y cerrar

Listar las cosas que hay que hacer en la casa antes de iros, desde la limpieza a cierre de grifos o riegos automáticos. Puede joder un poco que por culpa de un HomeKuber tu huerto esté seco porque se le olvidó dejar el riego puesto. Pero jodería más aún si en pleno agosto la piscina está llena de mierda y algas porque os habéis olvidado conectar la depuradora. Una lista de cosas antes de salir y fuera.

Dejar la casa

¿Qué es lo que sucede cuando alguien deja la casa? Habéis invertido tiempo y dinero en ella, quién reemplaza a quién se va ¿cómo lo elegís?

Esto no se suele hablar pero es importante hacerlo. Es parecido a un matrimonio y las cláusulas de divorcio y separación de bienes. Mejor hablar de esto cuando os unen sonrisas y ganas de compartir, porque en un futuro la relación puede ser distinta.

¿Quieres algunas ideas para hacer eventos especiales si compartes casa con amigos?

Osoji

Osoji, es un término traído de japón. Los Nipones al menos en el terreno de la limpieza y el orden parecen más avanzados que nosotros. Una vez al año (o dos) dedicar media jornada a sacar todos los trastos de armarios, limpiar a fondo y tirar lo que no usáis. Ordenar y guardar, si no lo hacéis los trastos os acabarán comiendo.

Días especiales

Un día, fijado por calendario, hacéis jabón, velas, lámparas, pan, mermelada… Pueden surgir miles de ideas para juntaros y hacer algo fuera de lo común. Si lo fijáis en el calendario ese día llevareis la motivación, las ideas y los materiales necesarios para llevarlo a cabo.

Cocina para cien días

Comprad una olla de 50 litros, cocinar al fuego, todos juntos. Colaborar en pelar ajos, zanahorias y haced guisos tan grandes que podáis repartir en tuppers y guardar en el congelador durante meses un batch cooking a lo grande y en grupo. 

Fiestas y tradiciones

Cuando tenéis este tipo de relación con los HomeKubers es genial tener también tradiciones propias de la casa y llevarlas a vuestro terreno. Como por ejemplo el famoso día del chuletón y la orgía disfrazados de teletubbies. 

Con tiempo y manos, cualquier cosa es posible

Proponeros construir algo entre todos. Por ejemplo una casa de madera en un árbol, un horno para pizzas, un armario, camperizar una furgo. Lo que sea. Escoged qué queréis hacer, diseñadlo, comprad lo necesario y poco a poco ir construyéndolo. No importa si tardais varios meses, lo que importa es que al fin esas tablas se convertirán en un mueble y habréis aprendido a construir una mesa. ¿Quién sabe si en una futura pandemia tendréis que construir vuestros propios muebles?

¿Qué enlaces son imprescindibles para incluir en el Kubo?

Trabajad previamente en los documentos y en las carpetas compartidas y dejadlo todo enlazado dentro del propio kubo.

Acuerdo de HomeKube en el que dejáis hablado todos los puntos tratados anteriormente. Un contrato, acuerdo, o una nota de voz, pero que deje claro las conclusiones que habéis tomado.

Enlace a drive o donde sea fácil encontrar:

– El contrato de la luz

– El contrato de la casa

– El contrato del agua

– El contrato del seguro

– Los contratos de todo aquello que tengáis en común.

– Acceso a la cuenta bancaria o a los extractos bancarios.

Datos del casero/a.

Listado de restaurantes y lugares de interés cerca de la casa.

Listado de cosas que hacer antes de irte de la casa.

Lo que se os ocurra.

Conclusiones

Compartir una casa con gente a la que quieres es maravilloso. Os lo recomiendo por decenas de razones, pero lo que recomiendo aún más es tener varias y con varias personas. Nuestra app nació para tener una herramienta que facilitará un entorno digital para hacer lo que nosotros ya hacíamos, pero sobre todo para acercar a la gente este mundo de posibilidades que se nos abre si comenzamos a pensar de este modo.

A por ello.

Disfrutad de la vida y compartirla.

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