Formas de compartir piso y no morir en el intento

No nos podemos independizar. Queremos tener mejores casas pero no nos lo podemos permitir nosotros solxs. Cada unx comparte piso por diferentes razones. Nosotrxs lo hacemos a nuestra manera , nos independizamos y podemos tener casoplones. Aunque lo cierto es que la convivencia tiene su intríngulis, pero una vez tienes los trucos es un lujazo.

Lo primero es elegir bien al compañerx de piso, porque cada persona es un mundo y hay muchos tipos de compañerxs de piso, eso lo sabemos todxs los que hemos compartido casa alguna vez. 

Tipos de compañeros de piso. 

El padre o madre de la casa  

Siempre hay alguien que es el motor de la casa. El/la que ha buscado el piso, ha puesto su nombre para alquilarlo y probablemente habrá liado a su familia para que sean avales si no tenéis forma de demostrar vuestra autonomía o estabilidad económica. El/la que ha creado los grupos para organizaros. El/la que recuerda e insiste siempre para que se cumplan  los turnos de limpieza, el/la  que se encarga de comprar y de recopilar el dinero todos los meses y está hartx y no nos extraña porque siempre ir detrás de la gente es un rollo. 

El/la cerdx- vagx

El/la vagx que no hace nada. El/la que ni estudia ni trabaja y se pasa todo el día en casa, que parece que por tener tiempo cumplirá a rajatabla los turnos de limpieza y ayudará a los demás si van mas de culo, pero no, todo lo contrario. Se pasa el día en el sofá mirando series y jugando a videojuegos. Lleva el mismo pijama 8 días a la semana (sin lavar) y se hincha a comer guarrerías dejando los restos en la mesa días y días. Nunca limpia y los días que el resto no están en la casa se  amontona la mierda por segundos. Su cuerpo tiene la forma del sofá y el sofá la marca de su cuerpo. Un fuerte abrazo a estos que además siempre se pegan a los perfiles de padres o madres que les solucionan siempre la papeleta, aunque acaben hartxs de ellxs. 

El compañerx fantasma

Otro clásico entre los compañeros de piso es el compañerx fantasma. Nunca está en casa, y jamás hace vida con el resto. Cuando llega a casa se encierra en su habitación. Come y mira la tele  allí dentro,  si es que come porque nadie lo ha visto nunca cocinar. Los findes se va a su pueblo y claro como no está y no ensucia, pues tampoco limpia. Vaya, otro que se escaquea de momento solo hay unx que hace las cosas, dan ganas de regalar a tus compis y cambiarlos por otros la verdad. 

 

El/la juerguista

Y tenemos al super sociable del piso. Que tiene mil amigx y le encanta hacer fiestas en casa sin avisar, ponerlo todo patas arriba y el dia siguiente te levantas tú a clase o a trabajar y tienes que ir saltando entre la gente que se agolpa durmiendo en los pasillos y al llegar a la cocina en vez de leche y café solo hay botellas de ron vacías, latas de cerveza aplastadas en la encimera y la nevera arrasada. 

Como hemos visto, hay muchos tipos de persona,  cada unx es de una manera, así que una vez encuentres a los compañerxs que más encajen contigo (que no es fácil) es importante organizarse, hablar las cosas para una buena convivencia.  

Normas 

Lo primero de todo es dejar las cosas claras y consensuadas. Quedar para tomar unas birras. Dedicad tiempo a conoceros, (si no os conocíais todxs anteriormente)  a generar un poco de confianza y en ese momento distendido, juntxs, podéis elaborar una lista de normas de la casa para que vuestra convivencia sea fácil. Las pensáis una vez y queda escrito para siempre.  No vale eso de hacer lo que dice el del contrato, o el que encontró el piso, ni siquiera podéis aceptar entrar en un lugar con normas impuestas. Es importante que todas las personas con las que convives forméis parte en la construcción de las bases de lo que será la convivencia.

La lista puede ser tan larga y detallada como queráis. Hablad  por ejemplo de los espacios comunes. No acampar en el salón, que nos conocemos, que lleváis el ordenador para currar y acabáis invadiendolo todo el espacio y para eso  ya tenéis vuestra habitación.  Traer a terceras personas, a ver hay que avisar, igual a tu compañerx le apetece hacer un trío y se une al plan, quien sabe pero hay que informar, siempre. Hacer fiestas, si hacéis un fiestón al menos que estáis todxs juntos y así compartis los gastos y experiencias que eso siempre une. Compartir piso puede ser una experiencia increíble si lo planteáis bien desde el principio. Una vez consensuados vuestros acuerdos solamente queda cumplir las normas, ser respetuosxs, mucha comunicación, flexibilidad y santa paciencia. 

Limpieza 

La limpieza siempre es motivo de disputa. Hay mucha gente cerda, en eso estamos de acuerdo y luego empiezan las excusas, que si unx no tiene tiempo, otrx no le apetece, otrx se olvida. Pero  hay varias soluciones:

Hacer turnos,  por semanas y  por zonas e ir rotando. Cada unx tiene que encargarse durante la semana de limpiar y mantener la zona que le toque. 

Contratar un servicio de limpieza que hará que tengas más tiempo para tus cosas y menos conflictos. Y entre todxs no es mucho gasto. 

Comunicación  

Ay, la comunicación!!!  la gran olvidada!!! Señorxs hay que hablar las cosas que todavía no podemos leer las mentes. Si hay algo que no funciona comunicalo, si hay algo que molesta mejor hablarlo en el momento que esconderlo bajo la alfombra, que la mierda aunque se tape huele y acaba saliendo.  A ver si ahora que parece que la sociedad está avanzando y estamos aprendiendo a relacionarnos mejor con nostrxs mismxs y con lxs demás empezamos a darle a la comunicación la importancia que se merece, evitaremos muchos problemas.

Gastos compartidos

El temazo de siempre: los gastos. Aparte de la mensualidad del alquiler hay miles de gastos que vais a tener que pagar de forma conjunta queráis o no, es lo que tiene la convivencia.

Internet, luz, agua, gas,  suscripciones (si lo hacéis entre todxs sale muy barato y podéis tener muchas más), un seguro para el hogar, compra de cosas comunes para la casa (papel higiénico, productos de limpieza, aceite, sal y todo lo que os podáis imaginar). Pero es que podéis compartir hasta un patinete eléctrico para usar entre todxs.

Hasta ahora mucha gente lo que hacía era pagar el alquiler al dueño del piso y el resto de los gastos cada uno paga una cosa y al final de mes se hacen cuentas, pero esto sabemos que no funciona, y que genera muchas disputas. 

Lo mejor de todo es contabilizar los gastos, establecer un presupuesto fijo mensual que deberá pagar cada unx y olvidarte.

Además para que compartir piso no sea un drama hemos creado Kubik, una herramienta que permite compartir casa de una forma muy fácil

Quizá también te interese compartir tu casa de la playa o tu casa vacacional . 

Os dejamos algunas aplicaciones útiles para buscar habitación en piso compartido.

Un abrazo 

Lxs de marketing de Kubik 

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