Que nadie nos diga con qué debemossoñar

Nuestra historia

Hace 26 años, tres niños de 15 años vivíamos en un mismo edificio de apartamentos. Nos apasionaba la informática, los juegos y la tecnología. Por aquel entonces llegaban a España los primeros ordenadores, en concreto el Amstrad CPC. Era caro y no podíamos permitírnoslo. Sin embargo se nos ocurrió la idea de pedirle a nuestros padres que nos compraran uno solo y ya nos encargaríamos nosotros de compartirlo. Nuestros padres cedieron a la propuesta y durante años dividimos las semanas para que todos jugaramos con aquel ordenador. Pudimos tenerlo y disfrutarlo los tres juntos y esa lección nos acompañó desde entonces.

A día de hoy seguimos compartiendo muchas cosas. No solo una gran amistad,  también una pequeña casa de campo, una en la playa, una furgoneta, equipo de buceo, de snowboard, seguros, suscripciones, gastos…. Disfrutamos de compartir nuestro tiempo libre, tenemos aquello que queremos y gastamos una tercera parte.

Kubik es esa iniciativa que tuvimos con 15 años pero se ha transformado en la ambiciosa idea de crear el pago compartido. Podemos aplazar compras, pedir al banco prestado, podemos pagar por bizum,  por paypal o incluso con criptos pero no existe una manera fácil y segura de pagar entre varios. ¿No existe porque no quieren que exista o porque es díficil crearla? Sea cual sea la razón ya estamos encaminados a lograrlo.

Cuando podamos pagar de esta forma empezaremos a consumir de una manera más eficiente y responsable. Dejaremos de amontonar cosas en los garajes y las compartiremos, dejaremos de quejarnos por no tener una casa en la playa y la alquilaremos entre varios. 

Esos mismos tres chavales tomamos la decisión de dejar nuestros trabajos,  juntar nuestros ahorros y pedir dinero a nuestros amigos para hacer que esto dejará de ser una simple idea y se convirtiera en una tecnología capaz de ayudarnos a ir más allá. Ahora compartimos un futuro y el sueño de crear algo que una a la gente. 

Empezamos con una sencilla app para compartir pagos pero solo un futuro tan incierto como el que nos espera sabe  hasta dónde llegará esta idea.

Kubik nace hoy. 

 

Escoge, comparte y que cada uno pague su parte.