La presión de que tus amigos te dejen su dinero

Ese día que te despiertan taquicardias y no sabes si estar feliz o tomarte un lexatin.

No hay más presión que la que se impone uno mismo, sobretodo cuando eres un cabrón inconformista y exigente que mientras duermes te enumeras todo lo que haces mal y tienes que mejorar. Eso pensaba antes, pues ahora esa presión ha aumentado mil veces.

Tras varios meses haciendo pitches a inversores, fondos y amigos me he dado cuenta de que quien realmente apuesta por ti cuando tu negocio aún no es nada es quien te conoce personalmente. Los inversores lo harán cuando tu negocio sea algo. Y esta obviedad llega a mi junto a otros 30k de la mano nuevamente de un gran amigo. Ahora la presión no es la que me impone ese cabrón maleducado que me habla por las noches, ahora es la voz de mis amigos que me han dejado sus ahorros apostando por mi y por el proyecto.

Mis amigos han decidido dejarme su dinero confiando en mí y en esta start up llamada Kubik. Eso es emocionante y me hace sentir muy feliz por tener los amigos que tengo. Sin embargo la realidad es que la presión que tengo ahora es mucho mayor. No se trata del dinero de un banco, se trata de los ahorros de personas que me los entregan por pura confianza y eso tiene un valor incalculable.

Kubik cierra su primera ronda de friends, family and fools y la verdad es que todos aquellos que nos han mostrado su apoyo hasta completar los 180k son verdaderos locos, amigos y, a partir de ahora, familia.

De corazón, gracias por vuestro apoyo.

 

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