Un mentor para una Startup

La verdad es que no tengo la menor idea de lo qué es un mentor. 

Así empecé la sesión el primer día. La realidad es que no sabia a qué me enfrentaba y qué iba a obtener de aquel desconocido que me prestaba su tiempo y experiencia de manera altruista.

A día de hoy no puedo estar más agradecido por cada minuto que me ha regalado Juan Jesus Velasco. De un modo totalmente desinteresado me escucha, me pregunta y trata de guiarme con sabias palabras para que llegue a mis propias conclusiones. ¿Qué es lo que hace exactamente? Escuchar , sobretodo, peo también regalarme su experiencia para evitar que cometa algunos errores y en ocasiones, me avisa de que puedo cometerlos y para que aprenda con ellos. Actúa del mismo modo que lo hace un terapeuta, que se sienta frente al paciente y trata de entender el origen del problema, de las dudas o de la inquietud. Él trata de entender qué me preocupa y cómo ayudarme y me asesora con datos, contactos, experiencias y respuestas que hacen mi camino más llevadero. Como CEO de una startup no puedo estar más hundido en la incertidumbre, me rebosa de las orejas cada día. Me levanto en mitad de la noche con un puto excel que se ha colado en mis sueños y con la cara de un proveedor hablándome de retrasos. Veo inversores pidiéndome el plan financiero, escucho developers diciéndome que ellos cobran más de lo que les ofrezco y veo gente que me susurra la solución a mi problema porque han leído “Lean Startup”. En fin, tengo mis cosas de desquiciado, pero el mentor las entiende, las comprende y trata de ayudarme a dormir más tranquilo. Mira, también se parece a un Orfidal.  Le pido un consejo y me da 3, además de hacer que cuestione mis propias respuestas. Me da ideas, me resuelve dudas y me hace el camino más fácil. Me cuestiona, me hace cuestionarme, me pone el listón alto y me obliga a esforzarme para mí mismo. Me da puntos de vista distintos, y no solo el suyo sino el de muchas startups y CEOs que han pasado por su diván. Me ayuda a ver que no estoy solo, a saber que el camino es duro pero que no queda otra que enfrentarse a él con pasión, humildad y con una ingeniosa capacidad para recibir golpes de los que aprender.

Hoy ya sé que es un mentor y es alguien que me encantaría tener cerca para siempre. 

Gracias por ayudarme a dormir y ayudarme a crecer en tan solo 4 sesiones.

Para el que no tenga la suerte que he tenido yo dejo  aquí su blog, una autentica Joya.

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